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Cuento: Pequeña parábola de “Chindo” perro de ciego de  Camilo Cela

nivel A2

“Chindo” es un perrillo de sangre ruin y de nobles sentimientos. Es rabón y tiene la piel sin lustre, corta la alzada, flácidas las orejas. Es un perro hospiciano y sentimental, arbitrario y cariñoso, pícaro a la fuerza, errabundo y amable, Chindo tiene el aire, entre alegre e inconsciente, de los niños pobres, de los niños que vagan sin rumbo fijo, mirando para el suelo en busca de la peseta que alguien, habrá perdido. Chindo, como todas las criaturas del Señor, vive de lo que cae del cielo, que a veces es un mendrugo de pan, en ocasiones una piltrafa de carne, de cuando en cuando un olvidado resto de salchichón.

El primer amo de Chindo, siendo él un cachorro, fue un coplero barbudo y sin ojos, andariego y decidor, que se llamaba Josep. Con su porte de capitán en desgracia, se pasó la vida cantando. Conoció el mundo de las montañas y del agua que cae rodando por las peñas abajo. Sin apartarse de su amo mendigo y trotamundos, supo del sol y de la lluvia, aprendió el canto de las alondras, Se instruyó en las artes del verso y de la orientación. Vivió feliz toda su juventud. Pero un día … Como en fábulas desgraciadas, Josep, que era  muy viejo, se quedó dormido y ya  no se despertó más.

Chindo aulló con el dolor de los perros sin amo ciego a quién cuidar, los  montes le devolvieron su frío y desconsolado aullido. A la mañana siguiente, unos hombres se llevaron el cadáver de Josep encima de un burro manso y de color ceniza. Chindo, a quien nadie miró, lloró su soledad en medio del campo. ¿Cuánto tiempo vagó Chindo, el perro solitario, sin amo a quien servir, ni amigo a quién escuchar, ni ciego a quien pasar por los puentes.

Probó vivir entre los hombres de ojos en la cara, pero pronto adivinó que los hombre con ojos en la cara, miraban de través. Siniestramente, Probó echarse al monte, como un bandolero de los tiempos antiguos. Pero el monte le acunó en su miedo, y lo devolvió al caserío con los sustos pegados al espinazo, como caricias que no se olvidan.

Camilo J. Cela

  Adaptación Andrea Gavio

 

1- Divide los adjetivos en positivos y negativos.

 

2- Escribe frases que describan al can utilizando los verbos SER y ESTAR + los adjetivos del ejercicio Nº 1
Ej: Chindo es amable y está perdido.

 

3- Busca 3 palabras agudas, 3 llanas. y 1 esdrújula (primer párrafo)

 

4-Utiliza las estructuras

a- Sujeto + a quien + predicado.
Ej: El cachorro, a quien trataban como si fuera un bebé, …

b- Probó + frase…    Probó + frase…
Ej Probó hablarle por teléfono, sin resultado, probó esperarla en la plaza, con mas suerte.

c- De cuando en cuando
Ej: La veía, de cuando  en cuando , a la salida del cine.

d- Mirar de través
Ej: Silenciosamente Marcos lo miraba de través.

 

4- Continúa la frase.

Probó echarse al monte,como un bandolero porque 

Como caricias que no se olvidan, como 

Chindo es un perrillo de sangre ruin, ahora 

Vive de lo que cae del cielo entonces

 

5- Completa las frases con monosílabos teniendo en cuenta el contexto del cuento. Utiliza:
Es – ya –  sin – un (2)- de (2) – y (3) – más – muy – su – se (2) – no – el – le – en.

__ __ perrillo __ sangre ruin _ __ nobles sentimientos.

Fue __ coplero barbudo _ ___  ojos,

Josep, que era  ___ viejo, __ quedó dormido _ __ __ __  despertó más.

Pero __ monte __ acunó __ __ miedo.

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